Muy buena película, 3 historias relacionadas y similares en varios puntos ubicadas en 3 épocas muy diferentes, los años 20, 50 y 2000. El juego entre épocas y la relación de las mismas está realizado con gran calidad.
Siempre me gustaron las películas en torno a temas literarios, como por ejemplo The Ninth Gate de Ploanski o Barton Fink de los Cohen, no sé, tiene cierta mística todo ese mundo de escritores e historias que me atrapa.
Destaco ciertas tomas conceptuales que me llamaron la atención como la en que Meryl Streep separa la yema de la clara con las manos mientras le dice a Jeff Daniels que no hay mucho de él en el libro. También la del hijo de Julianne Moore cuando parece que su madre va a cometer suicidio y él rompe la casa de juguete que había construido.
Memorable la toma surrealista del (supuesto) suicidio de Julianne Moore en la habitación de hotel, habiendo consumido el cóctel fatal de pastillas, sobre la cama, desde una excelente toma cenital y muy expresiva, comienza a salir una masa abundante de agua mezclada con algas que retractan el suicidio de forma surreal. El agua con algas es una clara referencia al río en el cual se suicida Nicole Kidman. La escena me recordó un poco a la ya conocida catarata de sangre en The Shining.
El trabajo de maquillaje en Nicole Kidman es brillante, está irreconocible, y también el de Julianne Moore cuando aparece mayor en el año 2001.
Nicole Kidman metió tremendo papel, lo tengo que reconocer, nunca la banqué a la mina, por ahí me había gustado un poco su trabajo en Eyes Wide Shut, pero no sé si porque sale divina y seductora o por su s habilidades interpretativas.
Meryl Streep y Ed Harris como siempre haciendo las cosas bien.
Ni idea de este director qué más hizo, ahora lo googleo.