The Lighthouse ★★★★

Es difícil hablar de The Lighthouse sin mencionar la «atmósfera claustrofóbica» pero lo que hace Eggers con la relación de aspecto, el encuadre, el aire de los planos y la fotografía es alucinante. Demencial, literal y figurativamente. Es una deconstrucción de la locura y la desesperación que toma fábulas, folklore y mitos para crear algo desde las tripas. Quizá lo más admirable es cómo Eggers controla la impresionante narrativa visual para que no se coma esa visceralidad de la historia.