The Mitchells vs. The Machines

The Mitchells vs. The Machines ★★★★½

Desborda creatividad, carisma y contemporaneidad con el lenguaje narrativo de su animación. Tiene además toneladas de corazón, pasas de la carcajada a los ojos viriosos en una secuencia. Es admirable cómo equilibran todo; la historia son una serie de beats bastante predecibles y tiene un punto "preadolescente rebelde de los 90" pero a mismo tiempo se siente honesta, desborda personalidad y es hija de su tiempo. En un momento en el que encontramos a muchos intentando parodiar, criticar o reflejar ciertos aspectos de la vida moderna en sus historias, Michael Rianda y su equipo lo consigue con una mezcla de naturalidad, empatía y mala leche, ¡y en mitad de una peli familiar con roboces!

Phil Lord y Chris Miller siguen viviendo rent free en mi carpeta mental de «personas favoritas que hacen cosas».