Pieces ★★

Intento buscarle otra lectura más allá de "es tan mala que da risa", pero cuesta bastante. Imagino que hay bastante humor intencionado, que nadie era tan tonto para tomarse esto en serio, pero ahí está el problema principal: a nadie del equipo parece importarle un pimiento la película. Algunos actores defienden con oficio los personajes, pero la mayor parte de las veces acaban recitando esas líneas absurdas que se han convertido casi en frases de culto. La banda sonora con ese piano tan obvio, como de cine mudo, parece otra broma, pero tampoco queda claro. Cuando Jess Franco ironizaba sobre el gore (Colegialas Violadas, por ejemplo, o las pelis de caníbales) le daba una vuelta, intentaba algo más. Piquer Simón, con su formalismo tan estándar, no alcanza la parodia y da risa como cine de terror. Perfecta para festivales del griterío y la chanza, eso sí.