Gravity ★★★★

Alfonso Cuarón logra adentrar a los espectadores al inhóspito espacio del —valga la redundancia— espacio exterior. La angustia creciente se asienta una vez establecidas las limitantes de la extrema situación en la que se encuentran los personajes, y un vacío engendrado por el terror y la desesperación enriquece la trama de una manera magnífica.

Sandra Bullock encarna perfectamente la por siempre desalentadora incertidumbre de la vida; y de ser una mujer solitaria, sin ningún enlace emocional que la afianzara a la tierra, se convierte en una mujer con convicciones firmes que lucha como puede (y con lo que tiene) para poder sobrevivir.

Esta película no sólo es una película del espacio, es una película de la fuerza de voluntad, de cómo la fiereza humana puede revitalizar un vigor entumecido por un alma destrozada. Incluso en el espacio exterior, las terrenales contradicciones humanas determinan y mueven las acciones de la doctora Ryan (Sandra Bullock), demostrando así que el humano sigue siendo humano sin importar en qué parte del universo esté.