Toy Story 4 ★★★★

Toy Story tenía un privilegio que pocas películas, no solo animadas, poseen: el hecho de ser considerada como una de las pocas trilogías casi perfectas de la historia. Bajo esa premisa, era imposible pensar que las siempre creativas mentes de Pixar decidieran producir una cuarta parte. ¿Para qué, si la tercera nos hizo reír y llorar a los que crecimos viendo sus películas a lo largo de (en ese entonces) 15 años? Conociendo los estándares bajo los que se maneja esta compañía productora, debía ser una historia excepcional para arriesgarse de esa manera.

Toy Story 4 comienza con un flashback a nueve años atrás, donde presenciamos que fue lo que sucedió con Bo Peep, la compañera sentimental de Woody hasta Toy Story 2 (si recuerdas con detenimiento, durante Toy Story 3 hay un par de momentos fugaces donde Woody hace alusión a ella sin mencionarla directamente, haciendo notar que le duele recodarla). Luego viene un montaje que nos pone al día, hasta unos pocos años después del final de la tercera entrega.

Desde el primer instante después de dicho montaje, queda claro por qué sintieron la necesidad de producir una cuarta parte: Bonnie está fascinada con todos sus nuevos juguetes... con todos menos con Woody. Sin embargo, este personaje siente que es su deber procurar que "su niña" esté bien en todo momento, por lo que decide acompañarla en su primer día de clases (a pesar de la negativa de los otros juguetes). Gracias a ello, Woody logra que Bonnie construya un nuevo amigo a base de... bueno, de basura.

Este nuevo personaje, de pronto toma conciencia porque ahora ya es un juguete. Él no sabe qué es lo que está pasando ni por qué, él solo sabe que es basura y que debe estar con el resto de la basura. Woody procura por todos los medios posibles hacerle entender lo importante que ahora es para Bonnie, lo cual resulta en un intercambio de opiniones y discusiones donde ambos logran verse reflejados, de cierta manera, en el otro.

La película gira enteramente alrededor de Woody: las múltiples crisis por las que atraviesa y su actitud de aferrarse a lo único que él conoce como "la verdad". Un viaje en carretera y el reencuentro con una Bo Peep que, a diferencia de él, ha evolucionado como personaje, logran que la historia sea quizá la más profunda de los cuatro capítulos protagonizados por estos juguetes.

Personalmente, disfruté mas de esta historia que de las tres anteriores. La crisis por la que atraviesa Woody tiene que ver con esa horrible sensación de creerse obsoleto e inútil, y el miedo que produce pensar siquiera en salirse de la zona de confort. Por el contrario, Bo Peep aprendió a dejar ir y a ser fuerte para sobrevivir, pero jamás dejó de ser esa persona que procura por el bien de los demás. Esa dinámica tiene a mi parecer, varias lecturas que valdrían la pena discutir al calor de un buen café.

Definitivamente, es una de las mejores historias que Pixar ha desarrollado hasta ahora. Quizá no es tan impredecible como la anterior o tan sentimental como la segunda, pero vaya que es excelente: desde los claros homenajes y secuencias a varias películas de terror, hasta la cada vez mas sorprendente animación y modelado de objetos por computadora.

Toy Story dejó de ser la trilogía casi perfecta, para ostentar el título de la mejor tetralogía de la historia.

Christian liked this review