Lady Bloodfight ★★★

Premisa sencilla: hay un torneo llamado Kumite que se celebra cada X años y las dos finalistas quedan en empate, de forma que para decidir a la ganadora han de escoger a una aprendiz y entrenarla para enfrentarse entre ellas a través de sus discípulas. No hay más.

Nuestra protagonista es Jane Jones, hija de un participante de Kumite que huyó de la semifinal hace 18 años y desapareció. Jane quiere participar no sólo por ella misma, sino para tratar de averiguar qué ocurrió con su padre, por esta razón viaja a Hong Kong.

Este argumento sencillo es sólo la excusa para centrar la película en un torneo bastante brutal que sí, tiene los elementos típicos: una luchadora cruel que mata sin pensarlo, una maestra a lo Miyagi, mística china y personajes bastante reguleros. Pero funciona la mar de bien. Tienes unos personajes sencillos pero bien construidos para el poco tiempo que se les dedica cuando no son Jane.
Esta última es un personaje que sufre, que pasa miedo, que duda, pero que se aferra a su legado para seguir levantándose.

El rollo místico que se gasta en algunas escenas resulta en ocasiones anticlimático. Personalmente me rompió la inmersión, mención aparte el fantasma de la Fuerza.

Me dejó muy buen sabor de boca gracias a la caracterización de Jane y de las dos maestras, así como de Ling, aunque en esta apenas pusieran foco. Las coreografías estaban bastante cuidadas y el aura de "suciedad" que rodea los combates y las heridas le da un aire de crudeza y realismo que no siempre encuentro.