Logan ★★★★

Fox demuestra de nuevo que cuando quiere puede hacer una buena película del universo mutante, pero sigue sin encontrar su tono.

"Logan" nos sitúa en un momento en que los mutantes son poco más que historia pasada, una sombra del pasado. Apenas hay Lobezno en Logan y Charles parece más un anciano senil que el Profesor X.
No se nos cuenta qué ha ocurrido para llegar a este punto y tan sólo se nos dan pequeñas pistas aquí y allá a lo largo del film para tratar de desentrañar lo que no quieren contarnos. Pero no es suficiente.

El argumento es una historia más que sonada que resulta tremendamente predecible, pero su foco no está aquí. Fox ha decidido apostar por fin por dar complejidad a sus personajes. Villanos aparte, que no son nada del otro mundo, tenemos a un Logan roto tras haber perdido todo cuanto tenía. De su mundo, su familia, sólo queda un irreconocible Profesor X que es más una carga, su cruz, que un compañero de viaje. Lo mismo se puede decir de Caliban, su ¿compañero de piso?
También tenemos a Laura, magistralmente interpretada por Dafne Keen, una niña... peculiar, que nos recuerda mucho al Lobezno de la primera de la películas de X-men de Fox. Todo temperamento que reacciona como una animal acorralado, como una cazadora.

El tratamiento de la violencia está mejor llevada que en el otro acierto de Fox: "Deadpool", donde en ocasiones se volvía completamente gratuita. Aquí la violencia, muy explícita, sirve a la caracterización de Laura y Logan, pues, en cierta manera, son todo lo que son.

Y el final... en fin, LÁGRIMAS Y PAÑUELOS.