Spider-Man: Homecoming ★★★★½

Lo primero de todo, se nota mucho la mano de Disney/Marvel. Tiene elementos con el Spiderman de Raimi donde cada vez que Peter ganaba, perdía de alguna manera. A diferencia del Peter de Webb, a este sólo le hace especial que es Spiderman, este Peter no es más que un crío muy inteligente, pero no más que sus compañeros de instituto.

Por suerte, no es una película de origen, todos nos sabemos la historia. En lugar del nacimiento del personaje, lo que aquí nos presentan es la evolución de Peter como superhéroe. Algo que no veíamos desde hacía muchos años en la gran pantalla.
Si hablamos del casting, estamos ante el más diverso de todo el MCU. Desde Flash Thompson hasta Liz, pasando por Michelle o Ned. Pensando en retrospectiva, los actores blancos con alguna relevancia en esta película creo que son minoría y eso, es maravilloso. Todos cumplen su función y no se sienten como cuota o un "mira qué progre soy" como sí se puede ver en otras producciones.

Las actuaciones son de diez y sobre todo la de Michael Keaton como Buitre, lo cual no me sorprende, y la de Tom Holland como Peter. La adoración de su personaje por los Vengadores o por Tony Stark , así como por todo lo que le sucede, se siente muy real.
Hablando del Buitre, es, hasta la fecha, el antagonista mejor construido del MCU. Sus motivaciones no son "venganza" o "ser malo", sino que son comprensibles y la forma en que piensa o las razona, también. Además, no diría que es un villano, ya que no se comporta como tal, sino, como he dicho, un antagonista, ya que sus motivaciones son opuestas a las del protagonista.

Es una gran película que los fans, y no fans, del superhéroe arácnido disfrutarán y sienta las bases del personaje de cara al futuro y asienta el avance en calidad de la compañía.