Howling III

Howling III ★★★

En serio, lo de Phillipe Mora es puro cine de culto. 'Aullidos 3: Los Marsupiales' está repleta de gags descarados y asombrosos. En sus primeros compases, incluso se permite un guiño al found-footage de coartada antropológica.

La película es absolutamente weird, con ramalazos a lo Ken Russell, Frank Henenlotter y John Waters. Como muestra, la secuencia del parto y la bolsa marsupial que es antológica. Y por si fuera poco, la escena de la transformación en plena coreografía de ballet clásico se pasa por el arco del triunfo el 'Cisne Negro' de Aronofsky.

A lo tonto, Phillipe Mora nos cuela una sátira bastante cabrona sobre el colonialismo, la lucha de los aborígenes australianos, los atavismos culturales, el ecologismo y la preservación de la especie que ya quisiera para sí 'La isla del Dr. Moreau' de Frankenheimer. Así que poca broma. De hecho, la denuncia de la persecución a finales del s. XIX de las bestias salvajes a manos de los colonos británicos toma como referente al tilacio, un marsupial con rayas oscuras sobre el dorso conocido popularmente como "tigre" o "demonio" de Tasmania. Casi se extinguen.

La recta final de la película es como si Richard Stanley hubiese invitado a Peter Weir, Bruce Beresford y Russell Mulcahy a un atracón de ayahuasca. No puedo más que rendirme al desparpajo camp de Phillipe Mora. Que los árboles no os impidan ver el bosque.

Dadle una oportunidad y comprenderéis las razones que llevaron al National Film and Sound Archive de Australia a restaurarla en 2015. Porque en Australia tienen su propio 'Bacurau' desde 1987. Se titula 'Aullidos 3' y Larry Cohen le hubiera dado cinco putas estrellas.