Behavior

Behavior ★★★★

Chala es el nombre de un niño que escucharemos y tendremos presente durante todo el filme. Y no es para menos, el actor no profesional que lo interpreta irradia carisma y logra empatía instantánea con el espectador y más cuando comparte pantalla con la maestra de primaria que ha podido conectar con él a pesar de los constantes disturbios que provoca por su compartamiento impulsivo dada la precaria situación familiar que prevalece en casa: su madre soltera y drogadicta no hace mucho por "llevar los frijoles a la mesa", como se cita en algún momento del filme y del padre, poco sabemos.

La única esperanza o refugio sentimental del chavito es otra niña de la clase que no está tampoco en situación privilegiada, aunque no se decide si accederá a aceptar los devaneos sentimentales del protagonista.

En el fondo, no vemos a una Habana como regularmente la percibimos en la película; alejada de la postal turística, nos metemos a las casas y escuela de los cubanos y nos enteramos de las reglas que parece más bien separarlos, como el hecho de pertenecer una determinada provincia y se empeñan en vivir en la capital, o empeñarse en que la educación debe ser cien por ciento laica en las aulas por lo que no se permiten estampas de santos o vírgenes.

Al final, las buenas actuaciones de todos consiguen ensamblar una película entrañable, con risas en determinados puntos y tensiones dramáticas bien resueltas. Dentro del FICG, creo que logrará buen lugar en el palmarés y quizás el público la beneficie con su votación.