Gloria ★★★½

Es divertido ver la sugestión del espectador mexicano ante un biopic que detrás, lleva una fuerte carga de escándalo, y que según se lee, al mexicano no le interesa revivir la historia turbulenta de Gloria Trevi al haberla vivido día tras día en la TV nacional.

Sorpresivamente, el film, que si toma la versión de Sabina Bergman la cual escribe el guión en base a la misma y que repasa de cabo a rabo el ascenso y descenso de esta inusual estrella del pop nacional, el merito recae mucho en al visión del director suizo Christian Keller en esta su opera prima.

La narrativa es puntual, contrastando los grandes momentos de la cantante con su caída artística gracias a este demonio que es ese tal Sergio Andrade muy bien interpretado por Marco Pérez.

Igualmente el trabajo de producción, desde el diseño artístico que busca representar los años 90's, el maquillaje para simular a personajes reales (de risa el emulo de Raúl Velasco), los alocados número musicales (la secuencia de la reunión con los emulos de Salinas Pliego y Chapoy es una joya) y la muy cuidada fotografía de Martín Boege (El Violín).

Por si no fuera poco, la presentación de Sofía Espinosa como Gloria Trevi es un deleite, la joven no busca imitar ni caricaturizar, si no que se convierte en el personaje, hasta incluso con una voz similar a la de la vida real.

En conjunto de todos estos elementos la película, sobretodo en su primer y segundo acto, resulta entretenida y hasta sobresaliente, pero lamentablemente al final se cae en el drama común novelero que le resta todo el merito previo al filme.

De cualquier manera, la cinta no es mala, no busca redimir ni tampoco satanizar al personaje aterrizando bien el conflicto y sin buscar ese efecto de morbo y recurriendo de forma correcta al drama con tintes cómicos.