Farewell, My Lovely ★★★★

Me gusta mucho Mitchum de Marlowe, aunque se le vea mayor, porque le da un toque frágil, humano y cansado que le encaja mucho a cómo veo yo al personaje creado por Raymond Chandler.
Lo de que una película producida por Jerry Bruckheimer y con Sylvester Stallone no se parezca en nada a lo que uno piensa cuando le hablan de una película producida por Jerry Bruckheimer y con Sylvester Stallone es para sacar puntos extra.
Si a esto le añadimos un buen reparto en general, la coña de tener a Jim Thompson, uno de los más grandes escritores de género negro, haciendo un papelito y la resultona ambientación, pues me deja un conjunto de lo más agradecido.