The Mermaid ★★★

Desconcertante –al menos, desde mi perspectiva mediterránea– mezcla de slapstick pueril, cuento edulcorado y cruda diatriba ecologista.
La película de Chow se sostiene por una narrativa y un tono en constante zigzagueo, alternando sin descanso lo jocoso y lo turbador, o incluso haciendo converger ambos matices: la secuencia de los cocineros y el hombre-pulpo, por ejemplo, es comedia y es torture porn, a la vez.
No es la primera ocasión en la que se acude a esta alquimia bizarra, pero yo no tengo recuerdos de haber visto algo semejante en un blockbuster. Y menos en un relato con ecos de Andersen. Y, desde luego, jamás en un blockbuster occidental.
Parece ser que lo que a mí me descoloca es garantía de buena acogida para el público de otras latitudes, si atendemos al rotundo éxito de la cinta en China. No debo ser un cinéfilo tan anfibio como creía, pues.
Seguiremos sumergiéndonos, Playtoy. Gracias.