Godzilla ★★★½

Monsters, la anterior película del director Gareth Edwards, era una monster movie pequeñita y curiosa, que a lo largo de su metraje va creando una atmosfera de pesadilla orínica que termina fascinando.

La segunda venida a Hollywood de Godzilla es como aquella Monsters pero con (mucha) más pasta, actores con nombre y, sobre todo, el monstruo más famoso del mundo, que aquí luce como nunca lo había hecho antes: enorme, bestial, petreo y letal (ese fuego azulado).

Al igual que su predecesora empieza despacio y poco a poco te va metiendo en la pesadilla, con unas escenas nocturnas realmente inspiradas, tanto la de Hawaii como la del puente como el climax en un San Francisco fantásmagórico (esos paracaidistas aterrizando en la boca del infierno). Y ese finalaco tan top, tan de western, tan eastwoodiano.

En el lado negativo, el exceso de casualidades y un casting algo soso

Pd1: Gareth Edwards y su obsesión con los bichos gigantes copulando

Pd2: curioso que la historia destrás del mito que se curran sea tan igual que a la mostrada en ese gran cómic que es Planetary, aunque sin Elijah Snow, claro