Something Huge ★★

This review may contain spoilers. I can handle the truth.

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LOS TIEMPOS MUERTOS.

En su anterior cinta, 'Taller Capuchoc' (2012), Miguel Noguera se enfrentaba a su vez a lidiar con grupo de escritores wannabe dentro de un infructuoso taller literario que hacía como una suerte de símil entre la literatura contemporánea en España, el conflicto generacional y la decadencia de la condición humana todo ello confrontado con la idea de un Miguel Noguera cuasi lumínico que acudía regularmente al psicólogo como si de un Carlo Padial se tratase para psicoanalizarse a parir de este desdén generacional al que estaba siendo testigo. 'Algo muy gordo' hace algo parecido. Usando el espectro de un Berto Romero tan crepuscular como reflexivo, entre esa ambivalencia de hacer algo tan mainstream como sus cintas habituales a pasarse por el lado underground (o cine lowcost, como se empeñan en llamarlo cuatro pijos sin criterio) lo convierten en un personaje digno de estudio. En cierto sentido Berto es la visión poliédrica de un Carlo Padial puramente embelesado por el proyecto que va a realizar: una suerte de cinta mainstream sobre un guionista de televisión que misteriosamente se convierte en su yo estudiante y por arte de magia ha de volver al colegio.
Padial lo enfoca desde un óptica tan rematadamente sórdida (sórdida para el cine y la narrativa) de convertirlo todo en un making off de una cinta que no llegó a realizarse, donde prima ese gusto por las escenas de cambio donde aparentemente hay un gusto un tanto brechtiano y beckettiano por la acción misma, en la incomodidad de los silencios, en el gusto por la vergüenza ajena y el patetismo, en la que se exprime hasta el máximo el concepto de psique humana, de relaciones sociales, de continuidad dentro del cine...Se trata de otro experimento de Padial entre un acercamiento tibio hacia el lado mainstream que lo convierte en un paso agigantado hacia la industria pero sin perder su alma de agitador de conciencias ajenas. La poética de Padial y sus dinámicas se orquestan a raíz de la realización de escenas en croma, en el CGI y demás cuya particular baza reside en encontrar la fina capacidad de actuación de estar conversando con la nada misma. Ese aspecto tan nihilista e iconoclasta de Padial parece estar presente en esa poética del croma que rodea toda la cinta, aunque haya ocasiones que se diluya en un continuo gusto por la exacerbación de a propuesta y mengue un poco las ganas de ver un punto aparte en el panorama de cine, para seguir viendo un refrito de lo mismo ya. 'Algo muy gordo' no es quizás la mejor película de Padial, quizás porque esa estética y ese valor formal de realizarlo todo en formato mockumetantary apesta ya a panamericanismo rancio que no lleva a ningún sitio, y Padial ya lo cultivó en 'Mi loco Erasmus' (2012) con el genio loco de Didac Alcaraz y su TBD project de un documental de los erasmus que llegaban a Barcelona y sus avatares para conseguir sacar adelante el proyecto. Padial no se enzarza en maniqueismos del estilo (que sería lo habitual) denuncia o se caga en la industria del cine patrio como sería lo habitual, sino que más bien aplica un cierto barniz holigofrénico a la tónica habitual, el problema es que tiene las de perder en un cine (en concreto el de aquí) donde al pan se le llama pan y al vino, se le llama vino; y los experimentos con gaseosa y en casa.
Habrá gente purista que aplaude la propuesta por 'rompedora e inusual' pero para mí sigue siendo una reposición intermitente de estilemas en forma de producto pre-cocinado. Aplaudo ese giro final, donde Padial abandona el proyecto apocado al fracaso tanto comercial como profesional para volver a sus raíces, a entrevistar a gente rara de Barcelona cámara en mano como hizo en sus comienzos con 'Los pioneros del Siglo XXI' y el proyecto se queda en barbecho como metáfora misma del fracaso del individuo, y en suma de la vida en general donde uno de entre mil proyectos que teníamos pensados, y va y sale adelante el que menos nos gusta.