Bulletproof ★★½

La comedia de acción de Ernest Dickerson que menos veces he visto tiene a Sandler de torero, que ya es mucho más de lo que podría entregar una buddy movie de entonces.
El problema aquí está en lo monótona que resultan su historia, montaje y ambientación, donde casi todo parece fruto de la improvisación. Todo es tan perezoso que a ratos parece una de John Landis, pero con mucho menos gusto por la grandilocuencia. Menos mal que, a ratos, salpica.