Crimes of Passion ★★½

Una viscosa Midnight Movie disfrazada de terror sexual europeo, donde Russell recorrió las malas calles para contar una historia, como siempre, imposible y llena de color.
Es menos divertida de lo habitual porque no siempre parece voluntariamente estúpida, y se resiente, aunque no debemos olvidar que su apertura y su cierre son dos chistes.
Esta semana he visto dos películas de los 80 donde aparece el mismo consolador prehistórico.
Puede que la peor banda sonora de su filmografía.