Edward Scissorhands ★★★

Que sí, que mucho expresionismo, homenaje, criaturas, creadores y laboratorios. También mucha emoción y sentimientos a flor de piel en un par de momentos puntuales que están diseñados exclusivamente para ello.
Pero la película avanza con la torpeza de las manos del protagonista. No sabe a dónde quiere llegar ni cómo, empachando a través de un juego de tonos donde al final todo resulta artificial.
Supongo que en realidad, a pesar de los fondos y de Vincent Price, no es más que una película a la que le falta el mismo órgano vital que a Eduardo.