El mundo es nuestro ★★★

Divertida aunque algo agotadora comedia que sabe mantener el tipo y el ritmo. También supo encontrar su sitio en el mundo, su público y su momento, algo nada fácil de lograr, y a la última película de Sánchez me remito.
Muy buenas ideas, algún recurso algo pasado de fecha y, hay que reconocerlo, un par de instantes que ya están para siempre en el recuerdo popular.
Alguno, incluso, se ha dado por real según el grupo de WhatsApp que o reciba.
Buena onda.