First Blood ★★★½

Como 'Predator' si en lugar de Schwarzenegger pones a Stallone, pero como depredador.
Vista hoy, resulta altamente preocupante ver cómo los paletos pro-armas y cazurros siguen en su sitio y, además, comienzan a expandirse por todo el mundo (más o menos) civilizado.
Impagable monólogo final de un Stallone atinadísimo y que contra todo pronóstico destaca más cuando deja de lado lo físico.
El comienzo de una leyenda que nada tendría que ver con este drama rural sobre gente hija de puta y pobres diablos a los que no les ha quedado ni una pensión digna.
Cuanto más viejo me hago, menos entiendo a Johnny: yo los habría matado a todos.
Cuento muchas de las batallitas de sus rodajes, que no son pocas, aquí.