Good Boys ★★★★

Lo que podría haber consistido en una mecánica repetitiva que apuntase directamente a un objetivo común, se convierte en una aventura vertiginosa llena de carcajadas y de obstáculos de corrección sabiamente esquivados, aunque más que esquivar, 'Chicos buenos' derriba a patadas los muros de lo políticamente correcto.
Y Eisenberg y Stupnitsky lo hacen sin olvidar en ningún momento que sus protagonistas son unos niños inocentes, utilizando esa inocencia como arma arrojadiza.
Todo lo que uno puede decir de un trabajo tan redondo como 'Chicos buenos' es poco. Ágil, bien escrita, divertida y, atención, por debajo de los noventa minutos. Un poco más y estos tíos reinventan la comedia en estos tiempos donde géneros tan agradecidos a la ligereza (de minutaje) como el terror y la comedia están encontrando títulos con un metraje como el de los clásicos de David Lean.
Mi comedia favorita del año y casi me la pierdo.