Gothic ★★★½

Ken Russell, el indomable, ofrecía aquí su respuesta al After Hours que Scorsese había abierto un año antes. Una noche de miedo singular, aterradora y divertidísima, libertina. Única. La película definitiva sobre el material con el que se forjan las pesadillas.
Una de las películas más excesivas y libres de un cineasta excesivo y libre.
Que terminase sus días en la edición VIP del Big Brother británico tiene todo el sentido del mundo.