I Trapped The Devil ★★

Con una premisa interesante y el empaque de unas luces de navidad no basta. El sopor se apodera de una historia y un formato que no pueden permitirse el aburrimiento, algo inevitable a pesar de la veteranía de AJ Bowen, también productor ejecutivo. El equilibrio entre voluntariedad y esperpento va inclinándose del lado del segundo hasta uno de los cierres más ridículos que me haya zampado en festivales de género. Me quedo con 'The Howling Man', el episodio que fusila de 'The Twilight Zone'.
Cómo echo de menos a Joe Begos.