Into the Night

Landis demostró por primera vez en su carrera que, si se empeñaba, podía ser el director con menos talento cómico de su generación.
Cuando llega la noche es una película extraña. Extrañísima. La historia de un tipo que no puede dormir y protagoniza un somnífero infalible de dos horas de tedio.
Mirándolo bien, la película es perfecta desde el punto de vista del protagonista: una noche infinita con la cabeza en otra parte sin poder concentrarse en nada de lo que está pasando. Su ritmo, el tono, las formas... sensaciones que se tienen cuando uno está más fuera que dentro.
Como no sé cuánto hay de eso y cuánto de "mira, soy John Landis y te lleno esto de directores colegas y así nos olvidamos de la movida de Twilight Zone, porque esta película es un ladrillazo" (a pesar de la divertida coña a propósito de Scanners y Cronenberg), sigue siendo la cosa más esquiva y desagradable de su época dorada.
Inclasificablemente aburrida.

Kiko liked this review