Miss Peregrine's Home for Peculiar Children ★★★½

Tim Burton nunca ha escrito ninguna de sus películas. Tim Burton solamente ha tenido un par de "ideas originales" a lo largo de su carrera. Es decir, Tim Burton es un tipo que convierte en imágenes más o menos agradables lo que Hollywood facturaría más rápido y, casi seguro, con mucho menos mimo. Sin molestarse en sacar un par de muñecos animados artesanalmente.
En la adaptación del primer libro de una serie que ya ha arrancado una SEGUNDA TRILOGÍA, cualquier director aleatorio de entre todos los que han pasado por la fantasía adolescente (incluyendo a Cuarón o a Columbus y pasando por Rupert Sanders) habría facturado a velocidad fast food, pero aquí tenemos esa animación stop motion por la que tanto ha peleado Burton, un clon de Christina Ricci para la nueva generación de espectadores y unos cuantos diseños que funcionan mejor cuanto más se propone aterrar a los chavales. Incluidos un buen puñado de Slendermen.
No es una película perfecta, ni mucho menos. La película pide a gritos que Danny Elfman aparezca en algún momento, por supuesto, pero el trabajo de Bruno Delbonnel equilibra la partida. El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares es un entretenimiento de primera para un domingo por la tarde.
Aunque uno tenga la sensación de que en cualquier momento puedan aparecer Ana Frank o Cíclope.