Para toda la muerte ★★½

Da mucha pena que una película con un punto de partida tan divertido e interesante vaya perdiendo ese interés de manera tan estridente. A medida que se desarrollan sus repetitivas situaciones ni su aburrido desfile de secundarios ni su ritmo son capaces de aportar frescura. Al menos tiene la decencia de quedarse en 70 minutos.