Payback: Straight Up ★★★★

Puede que sea el único caso de "montaje del director" que consigue una película completamente diferente, más corta, mejor iluminada y más precisa.
Con casi diez minutos menos de metraje, menos amabilidad, diferentes personajes, menos explosiones y un rumbo mucho menos "Warner in the 90s", este montaje de Brian Helgeland consigue ser el noir a quemarropa ideado por el autor y que le arrebataron de las manos tras unos pases de prueba que salieron francamente mal.
La gente, que no tiene ni puta idea.