Puppet Master: The Littlest Reich ★★★★

Para alguien poco aficionado a la saga infinita de los muñecos de Band, es un regalo.
Llámame loco, pero el pequeño Reich me ha parecido coherente con los planes y, sobre todo, con la firma del guionista.
La idea del remake/reboot/llámalo equis me gusta mucho, con esa visita virtual en el 30 aniversario de una movida donde una inmejorable guía te va contando la historia que no tenías pensado conocer a través de viejas cintas vhs devoradas por la humedad.
La idea de la película original, llena de personajes mediocres interpretados por actores estrafalarios se mantiene y se eleva hasta el infinito, y las gargantas cercenadas y los asesinatos imposibles, también.
De entre la multitud de detalles de amor que aportan desde todos los ángulos posibles, recordar al Dark Angel ahí metido haciendo otra vez de las suyas, ver el logo de Fangoria en la pantalla o las aportaciones de Benjamin Marra y Fabio Frizzi.
Me ha parecido una cosa muy divertida y con más amor que las 150 películas anteriores juntas.
Será que empecé el día con la última de Orson Welles.