Raising Arizona ★★★★★

La segunda película de los Coen es la que más sobrada va de corazón y de un estilo cartoon entre Tex Avery y aquel Sam Raimi con el que compartían planos subjetivos frenéticos.
Es bastante impresionante ver a Nicolas Cage con 23 años en la flor de la vida y en su primer clásico como protagonista absoluto. Casi tanto como comprobar que el pequeño Nathan Jr era un solo bebé y no unos gemelos o unos, no sé, ¿quintillizos?
De las miles de pelis a mis espaldas, creo que es la que mejor describe el proceso de ser padre. Hace treinta años y también mañana.