Sleepy Hollow ★★★★★

1999 fue el último 1985 y Sleepy Hollow la última gran película de horror de Hollywood. Costó 100 millones que recaudó en casa y otros tantos fuera.
Su mayor problema, el único en realidad, es que ese año 'El proyecto de la bruja de Blair' devoró esta forma de plasmar en imágenes el terror a través de cifras astronómicas.
Y eso duele, porque la alucinante adaptación que se marcaron Kevin Yagher y Andrew Kevin Walker es insuperable, cada centavo invertido (entre otros, de Francis Ford Coppola) luce en pantalla gracias a la fotografía de Emmanuel Lubezki y la banda sonora de Elfman encaja como cabeza en torso.
Por no hablar de Walken. O de Depp. O de lo bien que resulta en programa doble junto a 'The Village'. Es lógico que el declive artístico hiciera aparición a partir de aquí.