The New Kids ★★★½

Una movida bastante incómoda que, por desgracia, sería intolerable hoy. La mejor película de Sean S. Cunningham, pero eso tampoco sería decir mucho. El guión de Stephen Gyllenhaal y Brian Taggert, este último un valor seguro en el thriller de los ochenta, hace aguas cada quince o veinte minutos, pero la burrada creciente amortigua el golpe. Una de esas tapadas de videoclub que funcionan como un tiro un finde tonto y que funciona como híbrido gañán de Footloose y I drink your blood.