World War Z ★★½

Malos tiempos para el mainstream, peores para el horror comercial. GMZ hace que Zombieland luzca como Holocausto Caníbal.
Es la primera película de zombies que podrías ver con tus abuelos un domingo por la tarde. Marc Foster, principal error de la película, pone todo su esfuerzo en no resultar original y en evitar cualquier rastro de hemoglobina, por poca que sea. No hay ni una gota de sangre en una película de zombies donde la escena más recordada será una donde uno de los personajes bebe un refresco.