Batman Begins ★★★★½

A menudo ignorada bajo la gran sombra de The Dark Knight, Batman Begins sería la mejor película de origen de superhéroes de no existir esa maravilla que es Unbreakable, y aun así se queda muy cerca. Nolan, en cualquier caso, firma aquí un blockbuster modélico, que gana con cada nuevo visionado y que se eleva muy por encima de los X-Men de Singer o el Spider-man de Raimi, hasta entonces referentes modernos del género. Es, y ese es su gran acierto, una película que tiene acción y set-pieces espectaculares (las escenas con el Tumbler sean quizás las más destacables en este sentido), pero donde dichos elementos siempre están en un segundo plano tras los personajes y un Nolan que está mucho más interesado en explorar la idea del poder del miedo que en hacer saltar cosas por los aires. Suma a eso un puñado de actores en estado de gracia (es fácil centrarse en Bale, pero la estrella de la función es sin duda Michael Caine) que conforman un casting inmejorable, una tremenda banda sonora y una escena final brillante, de levantarse y aplaudir por cómo introduce a ya-sabéis-quien, y lo que queda es el inicio de la, con diferencia, mejor saga de películas de superhéroes de la historia (sorry, fans de los Vengadores, en el fondo sabéis que es verdad), que alcanzaría su cenit con la primera secuela, perfecta en todos los sentidos.