9 ★★½

Lejos de ser una de las mejores películas de animación de los últimos tiempos (como me habían vendido), Número 9 supone un interesante film de animación en el que la pirotecnia de efectos lo es todo, mientras que la historia no es apenas nada.

Shane Acker crea un mundo post-apocalíptico donde un grupo de nueve creaciones "stitchpunk" intentan salvar la civilización. El largometraje (que parte del corto del mismo nombre nominado al Oscar en 2006) se vuelve previsible y falto de emoción según pasan los minutos. Nunca llegamos a conocer a los personajes ni nos importa mucho lo que les ocurra. No conmueve ni sorprende.

Y es una pena, por que el reflejo de las facetas humanas en cada personaje daba para mucho más. Se debate entre un discurso más filosófico y la acción pura sin decantarse nunca. El ritmo es rapidísimo, todo sucede como una jugada ensayada. El resultado es un argumento atropellado y confuso que nos remite a elementos que ya hemos visto antes.

Salva la papeleta su apartado visual con unos diseños y ambientación únicos, trabajados y dignos de ver.