Lady Bird ★★★

Lady Bird es un conjunto de trozos vitales en el último año de instituto de una joven de 17 años. Búsqueda de universidades, crisis económica familiar, problemas en la relación con su madre y los primeros encuentros sexuales.

Greta Grewig nos regala un cóctel de hormonas y dudas para llegar a una gran verdad: los errores solo nos llevan a encontrar lo que realmente queremos. Somos impulso, acciones, reacciones, arrepentimientos.

La directora no nos pone de parte de nadie. Nos hace comprender, que simplemente las cosas son así. Es por eso tan fácil empatizar con esta Lady Bird. Una joven que no es ni victima ni heroína. Solo es una persona buscándose y siendo ella misma.

No creo que nadie más que Saoirse Ronan pudiera hacer este papel. Si el año pasado me sorprendió con Brooklyn, aquí no se queda lejos. Divertida, carismática, dramática.

Sin embargo, no creo que sea más que una película que triunfe en festivales independientes, y no en los Oscars como parece. La historia pseudo-biografica de Greta resulta correcta, buenrollera, sin meterse con nada. Es simplemente una carta de amor a Sacramento bien realizada e interpretada. Lejos de ahí, nada más.