Silent Light ★★★

Johan, su mujer Esther y sus seis hijos viven en México dentro de una comunidad menonita (donde proviene la corriente Amish). El hombre demuestra signos de aflicción cuando se encuentra solo y pronto sabremos que la razón de esto es la existencia de otra mujer en su vida: Marianne. Y lo peor es que se encuentra enamorado de ella de una forma que jamás sintió por Esther.
Carlos Reygadas filma la naturaleza y el ambiente rural de la comunidad como si fuese un western pero con largas tomas, donde vemos literalmente el paso del tiempo y escuchamos el sonido de la naturaleza, haciendo de esta película una experiencia sensorial en todos los sentidos.
Sin duda no es una película para todo público, no por nada que se muestre en pantalla, sino por la actitud que se debe predisponer antes de una cinta de estás características: ritmo pausado, contemplativa y pocos diálogos. Si se logra pasar esa barrera podemos apreciar una película bellamente fotografiada y con actores no profesionales que le dan un tono realista al film.