Julieta ★★★½

Me gusta esta etapa en la que anda ahora Almodóvar. A pesar de lo tremendamente dramático que puede ponerse el guion de Julieta, el director está extrañamente contenido. Hace unos años esta misma historia habría sido un festín de lágrimas amargas, pero ahora contó su historia con un poco más de distancia, sin dejarse llevar por melodramas y hasta concluyendo la película con un final abierto. Sabemos qué va a ocurrir, hacia dónde va nuestra protagonista, pero en lugar de mostrarnos una secuencia llena de tragedia (independientemente de cuál sea el resultado), Almodóvar jugó con que cada uno armemos en nuestra cabeza nuestra propia conclusión. Y eso me pareció muy interesante, especialmente por lo que suele ser la forma que tiene Almodóvar para resolver sus historias.

Y a pesar de lo poco que aparece, Rossy de Palma está espectacular.