Kubo and the Two Strings ★★★★

La secuencia inicial es espectacular. El relato que hace Kubo con los papelitos es lindísimo y ya con esos primeros 20 minutos la película me tenía. Todo iba muy bien: una historia muy atractiva, leyendas y profecías que deben cumplirse, un héroe con el cual empatizar y cosas bastante rudas: que le quiten un ojo a un niño, que la misión de los malos sea arrancarle el otro y que su madre tenga que defenderlo de su propia familia. Pero que los padres de Kubo sean los que van a acompañarlo y guiarlo en su muy difícil camino, aunque sea en una forma física diferente, hizo que le entregara mi corazón a esta película para no volvérselo a quitar. Es una de las muchas cosas que esta película tiene diferente a las historias que se nos han contado tantas veces, y aplaudo las ganas de Laika por querer atravesar caminos poco explorados.

Las tías de Kubo son absolutamente geniales y de tan increíbles que me parecieron, sentí que le quitaron un poquito de fuerza al villano final. Después de verlas en esa pelea en el barco, pensé que el malo iba a ser GLORIOSO y pues no lo fue tanto. Lo que sí no me esperaba era el tremendamente cruel destino que le espera al final, disfrazado de conclusión feliz. Kubo es una película muy ruda.

Y creo también que el casting pudo ser mejor. A McConaughey sobre todo lo sentí completamente perdido. Pero detallitos como este no le quitan que sea una de las mejores películas del año, y sobre todo tampoco me quita la certeza de que ese Oscar tenía que haber caído aquí.