Little Shop of Horrors ★★★★★

Horror x52
#15
Rewatch #5

¡Directors cut visto por primera vez!

Esto me partió el alma. En el mejor de los sentidos, pero me pegó durísimo.

Imagínen que llevan 30 años de su vida adorando con todo su corazón una película. Se saben los diálogos, el soundtrack lo escuchan muy seguido, cada que pueden la recomiendan y en general la tienen en un lugar muy especial porque provocó muchísimas cosas que hoy definen su gusto y amor por ciertas películas. Y de pronto llega una nueva versión con un final diferente, con casi media hora distinta a la que conocían. Y aquello que era lo máximo, resulta ser todavía mejor en esta nueva edición. Un final completamente diferente que hizo que si amaba esta película, ahora me volara la mente y me hicieran verla con nuevos ojos. Y es que esos 25 minutos finales hacen que uno se replanteé la película entera.

Primero, spoilers, el sacrificio que hace Seymour al final la convierte en una película de horror mucho más ruda que lo que había sido hasta ahora. Vaya, ya tenía sus detalles super creepys, pero la secuencia en la que Seymour lleva el cadáver de Audrey a las fauces de Audrey II, me heló el alma. Y Oz la dirige con tal espectacularidad que se vuelve una de las secuencias más épicas de la película, y el resto no se diga. La invasión por parte de las plantas extraterrestres es uno de los más increíbles homenajes al cine B de ciencia ficción de los 50, en el que vemos correr a la gente en pánico, al ejército intentar inútilmente defender a la especie humana, y a los invasores destruir edificios, aplastar gente y apoderarse del mundo. Es un final en verdad increíble y a pesar de haber visto la conclusión original muchísimas veces, creo que me quedo con éste. Hasta la canción final de “Don´t feed the plants” ayuda a transmitir la desesperación. Es un clímax extraordinario. Me impresionó muchísimo y siento, aún más que antes, a la película completamente redonda, con un final brutal pero perfectamente lógico con lo que vimos.

Y es que ahora duele un poquito más recordar cuando Audrey canta “Somewhere that´s green” y ver que sus sueños no se hicieron relidad. Que esa vida perfecta que sabía que en algún momento tenía que llegarle luego de aguantar abusos por parte de Orin Scrivello, M.D.D., no terminó en su casa de Better homes con sus reuniones de coloridos tupperwares mientras Seymour la espera amorosamente jugando con sus niños, sino que acabó siendo digerida por una planta alienígena. Es un final terrorífico, triste y muy impresionante.

No sé si sea mi musical favorito de toda la vida, pero sin problema es el que más veces he visto y al que más ganas tengo siempre de volver. Adoro muchos musicales clásicos, es uno de mis géneros favoritos, pero creo que de ninguno podría decir que influyera tanto en mí como Little shop of horrors lo hizo cuando la vi de niño. Y ahora que tengo una nueva versión, con más razón estaré volviendo a ella una y otra vez, mostrándosela emocionado a quien no la haya visto y volviendo regularmente a ella hasta que ya no me alcance la vista.

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