Shoplifters ★★★★

Había tardado en darme la oportunidad de ver 'Shoplifters' porque como muchas películas a las que le tengo una expectativa muy alta, prefiero a que pase el hype, incluso dentro de mi para dejarme llevar de una manera objetiva, pero siempre con el corazón abierto.

Lo que me pasó al vivir la película el día de hoy, fue algo que a pesar de que sabia más o menos por donde iba la cosa, las emociones se van desarrollando de forma tan natural y simple que cuando menos lo esperas estás súper amando a la familia y dejas de lado aspectos oscuros como el secuestro y delitos de robo.

Aceptas de manera inmediata el hecho de que Juri necesitaba irse con esas personas desde una perspectiva moralista con la que justifique los hechos de las personas que se vuelven su familia "adoptiva" sin cuestión alguna.

La inteligencia del realizador comienza en el tiempo que sin prisa, pero de manera clara y concisa coloca los roles de cada personaje dentro de esa casa, que nuevamente no cuestioné y es para el final con su giro de tuerca que el cristal de la irrealidad se rompe, caí en cuenta de que tal vez no estaba del todo bien lo que estaba mirando, sin embargo, mis valores familiares y morales me hicieron conectar y armar una familia, una que nunca expone los roles familiares de manera evidente, pero sí clara, mostrándome la paternidad, el matrimonio, la hermandad e incluso los vínculos generacionales de manera tan orgánica que lo último que puedes pensé es que no haya una conexión biológica.

Y aquí es dónde creo que el mayor logro de 'Shoplifters' reside en la capacidad de amar y cuidar a alguien, incluso cuando el vínculo de sangre no existe. Ese pensamiento lo he tenido durante toda mi vida, siempre he dicho: "Un pariente es aquella persona que te une por el lazo de sangre, mientras que un familiar es el que te une con el corazón".

Sí es desgarrador el final, sobre todo después de aquella escena en la playa, en la que todos están disfrutando, incluso Juri, Aki y Shota, quienes no tuvieron una decisión muy consiente de lo que les está sucediendo, pero que pueden sentir y para bien o para mal, ya es parte de ellos.