Santa Sangre ★½

Jodorowsky es un pinche charlatán.

Voy a darle un poco de crédito en que hay algo encantador en su lógica de ensueño y que más o menos articula la forma en que las imágenes que nos marcan de pequeños recurren a lo largo de nuestras vidas. Pero fuera del hijo que literalmente se convierte en las manos de su madre, todas las metáforas son de lo más simplistas.