Radiohead: The King of Limbs — From the Basement ★★★★★

Esta reseña se refiere al disco homónimo en particular.

Antes que nada:

Todo manejo de un concepto dentro del arte al momento de crear en previo (planeación/logística/esbozo/pre-producción), durante (desarrollo/ejecución) y posterior (postproducción/presentación/distribución etc.) es pretensión. Se pretende lograr algo en base a algo y si al final con esto se tiene éxito pues se logra la pretensión deseada. Entonces, ¿Qué hay cuando nos referimos frecuentemente a algo usando dicho término de manera despectiva debido a que nos parece tal cosa algo ‘’pretenciosa’’? ‘’Pretencioso’’ y ‘’Pretensión’’, dos palabras de origen común, con sus respectivos derivados.

Por definición, ‘’pretensión’’ nos dice: ‘’ Aspiración, deseo o propósito de lograr algo’’. Pretender pues es tan sólo el deseo de querer ser o intentar conseguir algo. ¿Tiene eso algo malo? Yo creo que no. Y pienso, al contrario, que muchas de las más grandes ideas trascendentales dentro de la historia, ya no hablemos sólo de la música o del arte, han nacido con pequeñas ideas de principio en pretensión; mentes hábiles e inquietas que no satisfechas con la rutina que produce el yacer siempre en su zona de confort se aventuran a ir más allá y experimentar, explorando - como es el caso de la banda inglesa Radiohead, cuando no tienen que demostrar ni superar o satisfacer a nadie más que a ellos mismos. Lo nefasto y mediocre, por el contrario, es cuando no se tiene la habilidad, el talento, el planteamiento, el discurso, un concepto, el ingenio o el simple y sencillo ‘’interés’’ en querer fundamentar algo y se logra, entonces sí, una fallida pretensión. Y muchas veces ni siquiera así, ya que algo positivo se producirá, sí se es atento, aprendiendo del mero intento.

Digo esto porque en el marco que ahora nos ocupa el tratar este álbum, ‘’pretencioso’’ (o ‘’aburrido’’ o ‘’menor’’ o ‘’mediocre’’, entre muchos otros inmerecidos adjetivos que desde su lanzamiento el 18 de Febrero del 2011 he venido leyendo pero que en su mayoría he escuchado cuando personas me lo han dicho) ha sido una constante por muchos al momento de referirse a The King of Limbs (2011), octavo disco de estudio del legendario quinteto de Oxford. Pretencioso o no, me dispongo a ahondar dentro de este gran álbum, analizando sus partes e intentar al final demostrar cuan valiosa es su propuesta que al parecer muy pocos han tenido el interés y la paciencia de reconocer antes de abrir la boca y sin fundamento, criticar.

Es sorprendente como Radiohead con todo y su comercialización gigante alrededor, su fama a nivel mundial, su culto mainstream al grado enajenamiento y siendo no a causa de, sino curioso por esto, quizá la banda más importante y experimental de los últimos tiempos, gusta de aventurarse trazando caminos y no siguiendo caminos ya trazados, arriesgando con esto a su ya ganado mercado y público de años y manteniendo aún su espíritu indie sin haber perdido su capacidad e interés de re-inventarse disco tras disco.

Contrario al hacer una crítica sobre una película, hacer el análisis de un disco me resulta aún más complejo. Siento que uno no termina de definir o digerir un buen álbum (y menos uno tan cargado como éste) en un primer intento ni en cuatro o seis escuchadas. La música, como todo arte producto resultante del ejecutante y de su espacio/tiempo, funciona distinto para los apreciadores en distintas etapas de la vida, temporadas en el año, estados de ánimo y hasta en momentos distintos del día (quizá la razón descubierta por los antiguos músicos de la India al legar sus ragas y thaats para sólo ser ejecutadas en ciertas ‘’tonalidades’’ en exclusivas estaciones del año, meses y momentos del día). Resulta pues la música así algo más abstracto, atemporal, y aún más ahora en la era digital; absurdo sería afirmar que un sonido ‘’es viejo’’, ‘’está desgastado’’ o ‘’pasado de moda’’ como quizá uno podría decir al ver una pintura y observar como el color, producto de su antigua pincelada, se atrofia con el pasar de los años.

Pienso algo similar sobre la música y por extensión sobre The King of Limbs y a casi 22 meses de haberlo por primera vez escuchado y debido a las constantes negativas que desde entonces y aún más recientemente acerca de él que me han llegado, creo es momento idóneo para emitir un juicio.

De historias y sonidos misteriosos, el disco nos habla en un lenguaje fantástico y nos sumerge en un mundo donde la mayoría de los personajes son habitantes de un lugar mágico pero incierto (algo similar a las criaturas del bosque de su pasada producción Hail to the Thief, 2003), de esos como salidos de los antiguos cuentos clásicos del folklore del norte de Europa.

Algo que me atrevo de inicio a afirmar es que este álbum es un festín herbolario, una infusión floral. Repleto de pasajes, paisajes, esencias, figuras, texturas e historias, es un trabajo musical imaginario y enteramente conceptual que lo mismo juega con el audio que con lo visual. Su título ‘’The King of Limbs’’ (‘’El Rey de las Extremidades’’) proviene del nombre de un viejo roble en Whiltshire, Inglaterra y las atmósferas que de él evocan por momentos nos remiten a lo que bien pudieran ser los alrededores de su ecosistema. Aunque sólo por momentos, ya que en éste micro universo no sólo encontramos una atmósfera, sino una gran variedad de estas.

Los iniciales sonidos electrónicos in crescendo de Bloom, tema con el que abre el disco, nos hacen suponer que este álbum continuará en la tradición del Kid A (2000), (nada más errado de pensar). Acompañados de una dinámica batería, constante pero contenida, crean un revoloteo en vaivén repetitivo dando paso a un bajo con fuerte presencia, curioso y esporádico que firme marca la entrada de la voz de Thom Yorke cantando en un tono bajo y devastador. A partir de aquí y en casi cada uno de sus temas, será la repetición (ya sea en frases, fraseos, secuencias, sampleos, loops etc.) el leitmotiv del disco.

El personaje principal de este primer tema (o ‘’flor’’ del arbolito) es ambiguo; no parece que sea un simple mortal. Pareciera más bien la voz de algún Ser supremo que nos habla directamente de la gélida cordillera que aparece en la portada del pasado mencionado disco. De hecho, ciertamente este track nos recuerda y bastante a las atmósferas post- apocalípticas y neo glaciales de Kid A, ya sea por la ausencia de guitarras, las trompetas, los teclados en sonidos sostenidos, los ecos en la voz y demás creaciones por sintetizador; pero sólo en la cuestión sonora, ya que recordemos: esta canción marca un florecer, más allá de su simple título, lo cual es reafirmado al escuchar las letras:

Open your mouth wide / The universal sigh / And while the ocean blooms / It’s what keeps me alive / So why does it still hurt? / Don’t blow your mind with why / I’m moving out of orbit / turning in somersaults / A giant turtle’s eyes / Timid fish go by

Abre grande tu boca / El suspiro universal / Y mientras el océano florece / esto es lo que me mantiene vivo / Entonces ¿Por qué aún duele? / No te fatigues con el porqué / Estoy saliendo de órbita / dando volteretas / Ojos de una tortuga gigante / Peces tímidos pasasando

La vida es dolor. Desde el primer chillido al nacer experimentamos un ‘’no-confort’’ por el hecho del nuevo esfuerzo que damos al salir, inspirar y así regular nuestro ritmo respiratorio. Así pues, las líneas de esta canción nos suponen un nacimiento, un dar a luz o como su titulo lo indica: un florecimiento. Pero tengamos en cuenta, es un florecer, un nacimiento, pero nunca indica ¿De qué?, o ¿Es acaso una fábula sobre La Creación? ¿Un mini relato que nos habla del origen de la vida en la Tierra proveniente de los océanos y previamente del aliento del universo a través del soplido de un gran dios? Las trompetas, símbolos de anunciamiento de los sucesos importantes, están presentes justo a la mitad en el debraye sonoro de la canción y encuentran relación con esto, debido directamente a su función práctica y a una asociación celeste que corresponde a aire – soplo – sonido. Y aunque más que claro se describe al océano en pleno ‘’florecimiento’’ la palabra aquí puede fungir tan sólo como verbo figurativo dejándonos la mente abierta para una interpretación más allá de la que las palabras en su contexto literal nos presentan. Por otro lado, una floración supone un principio pasivo, femenino y maternal. La flor es símbolo de amor, del espíritu y de la belleza de la naturaleza en su más alta cualidad. Sus esencias, formas, tamaños y colores manejan ciertos simbolismos. Durante la Época Victoriana se desarrolló un ‘’lenguaje de flores’’ donde éstas fueron usadas para mandar mensajes escondidos; The King of Limbs guarda estas asociaciones en cada una de sus canciones entregando en cada una, una flor con un mensaje inscrito. En la línea que menciona a la tortuga gigante quizá pueda ser esto en referencia a las antiguas creencias en distintas culturas del planeta, al considerar a una tortuga gigante (al igual que al elefante, al cocodrilo o a la ballena) como símbolo del soporte del mundo. Una gran apertura para el disco. No nos fatiguemos pues tratando de explicarlo todo y aceptemos lo inexplicable, como nos lo sugiere en este tema esa enigmática voz.

La siguiente canción es Morning Mr. Magpie y nos presenta el primer quiebre sonoro del disco (en el mejor sentido de la palabra). Las guitarras están de vuelta, ¡y de qué manera! Con un fondo sombrío a base de arpegios y sonidos en sintetizador y sin demostrar gran variación rítmica en la batería que la de la pista anterior, resalta en primer plano un punzante punteo de cuerdas durante toda la pieza, creando una figura melódica que funciona como la base rítmica sincopada, fundiendo en su métrica de tiempo binario el alma de acero de esta canción de rasgo otoñal que bien podría haber cabido en el mosaico animal que representó el Hail to the Thief.

Es de nuevo en su sonido este tema bastante repetitivo, como si el contrapunteo en cuerdas asemejara los movimientos cortantes en la habilidad motriz de la urraca del título.

Un estribillo, un coro, un puente armónico; de nuevo un estribillo y el coro repetido y añadido a esto el encuentro funesto de dos personajes parece ser suficiente para crear el que es quizá no sólo el track más tétrico del disco, sino uno de los más siniestros que la banda ha escrito. En primer persona está quien al señor urraca le reprocha el haber tenido las agallas de regresar y permanecer, aparentemente en silencio y sosegado, tras haberle quitado algo:

You got some nerve coming here / You stole it all! / Give it back!

Tienes agallas de venir aquí / Te lo robaste todo! / ¡Devuélvelo!

Sin embargo tras haberse volcado en diatriba contra el ave, pareciera que el primer personaje (el cantante) se retracta y dando por perdido su más valioso brillo (su melodía) le saluda en un ambiente lúgubre con baja voz macabra aunque cordial, durante un coro construido sumamente perturbador, en un afán de de averiguar si la suerte le favorecerá este día:

Good morning, Mr Magpie / How are we today? / Now you’ve stolen all the magic / and took my melody

Buenos días, Sr. Urraca / ¿Cómo estamos hoy? / Ya has robado toda la magia / y te llevaste mi melodía

Las urracas son consideradas una de las aves más interesantes de observar así como uno de los pájaros más inteligentes en todo el reino animal. Su capacidad de comunicación tanto por su graznido como por su expresión corporal las han llevado a ser reconocidas como ave de gran variedad en simbología, emblema alegre en la tradición china mientras que para los Sioux, la urraca lo sabe todo. Sin embargo es curioso que de nuevo para occidente y específicamente en el floklore europeo siendo contrapuesto a todo esto, la urraca es vista como ave de mal agüero. Por su habilidad de ser capaz de imitar la voz humana, la cultura popular ha creado un mito alrededor de su simbolismo sombrío siendo asociada a la charlatanería y al embaucamiento. Estas aves de rapiña se han ido ganando también una relación curiosa con los reflejos y destellos; mientras que se sabe son capaces de reconocerse al verse en un espejo, también gustan de recolectar objetos brillantes o cristales en fragmentos. Quizá parte de ahí la creencia china de cuando dos amantes habrán de separarse, uno entregará al otro la mitad de un mismo espejo y si alguno de ellos se volviese en infiel adulterio, su mitad otorgada se transformará en urraca y volará a contarlo al fiel amante serio.

Así parece, en un análisis final de todo esto, que el Sr. Urraca del título, vuelve al personaje cantante no tras haberle robado algo, sino sencillamente tan sólo a hacer aparición revelándole con esto la terrible noticia de que su amante lo ha traicionado; de ahí la negativa del cantor en reacción al no aceptar lo que indica el ver a lo que la alguna vez fue la mitad de espejo dada a su amante dejada, convertida ahora en una urraca mensajera portadora de malas nuevas. Sí, esta canción pienso nos habla de las dolencias de la vida, de la falta y la traición o en general del sentido de pérdida y siendo más específicos yendo más allá de las imágenes de engaño y hechicería que sus líneas nos sugieren, trata sobre las fuertes heridas recibidas cuando se entrega todo y se es correspondido con agravio al corazón.

La canción más rara del disco tanto lírica como genéricamente hablando lleva de nombre el título más sencillo: Little by Little. Esta suerte de popurrí -underground inclasificable presenta un bajeo que cumple la misma función melódica lineal que logra el punteo de Morning Mr Magpie aunque esta vez la construcción armónica fluye de una progresión constante y de escala cambiante en su extensión y altura. Parecieran de pronto ser dos composiciones distintas y fusionadas entre sí que a través de sus disonancias, atonalidades y destiempos buscan una forzada armonía logrando con esto sacudirte e inquietarte por dentro.

Turned so nasty now / The dark’s there / The pillar of my soul / The last one out of the box / The one who broke the spell

Tan desagradable ya / La obscuridad está ahí / El pilar de mi alma / El último en salir de la caja / El que rompió el hechizo

Aquí algo relativo a la obscuridad ha logrado salirse de la caja. Esta idea se anticipa a lo que en cuestión de tiempo, exactamente dos meses después de haberse estrenado el disco, la canción Supercollider llegó en su momento a aclarar.

Little by little by hook or by crook / I’m such a tease / and you’re such a flirt / Once you’ve been hurt / you’ve been around enough / Little by little by hook or by crook / Never living earnest, never get judged / I don’t know where it is I should look / You could want it all, the flag and pole / I’m curling with my love / The last one out of the box / The one that broke the seal

Poco a poco por las buenas o por las malas / Soy un provocador / y tu una coqueta / Con una vez que te hieren / ya tuviste suficiente / Poco a poco por las buenas o por las malas / Nunca viviendo dignamente, sin llegar a ser juzgado / No sé donde es que debo buscar / Podrías quererlo todo, la bandera y el asta / me acurruco con mi amor / La última en salir de la caja / La que rompió el sello

La inestabilidad de la estrofa encuentra algo de quietud en el coro. Aún con todo, esta canción supone un caos desatado, continuando los hechos catastróficos de pena y duelo en Morning Mr Magpie, donde el recuerdo de una herida de amor pasado ha regresado.

Obligation / Complication / Routines and schedules /A job that’s killing you / Killing you

Obligación / Complicación / Rutinas y horarios / Un trabajo que te está matando / matando

Una pieza excepcional de Radiohead, que gira y gira sobre sí misma (incluso náusea podría ser percibida) y que en cuanto a la música recuerda a nada anteriormente hecho por la banda mientras que sus letras nos remontan en gran medida al mood establecido en Ok Computer (1997), (la contemporánea escena caótica e industrial, el malestar general tanto político como social y el tedio cotidiano en el mundo moderno) y ciertamente más a su clásica No Suprises de dicho disco, donde en este del rey arbolito, Little by Little nos hace bastante eco en su mensaje escrito.

Feral se presenta como el segundo quiebre armonioso dentro de The King of Limbs y es la clara muestra de que ni todo el disco será tan repleto de luz y primaveral como Bloom ni tan obscuro y doloroso como Morning Mr Magpie o tan denso e indigesto como Little by Little, de hecho este track beat - instrumental funciona más como interludio o catalizador anímico ya que a partir de aquí comienza el álbum sus andanzas en otros planos no precisamente conocidos por los mundanos y nos prepara para lo que para muchos se convierte en la segunda mitad del disco.

Se piensa que esta pieza es meramente instrumental al no llevar una letra, sin embargo la página oficial en internet de Radiohead México propone lo siguiente:

‘’ Se pensó originalmente que esta canción no tenía letra. No obstante, la edición japonesa del álbum ofrece la letra de todas las canciones y "Feral" está incluida. Por lo tanto, la traducción ha sido del japonés al inglés, y luego al español, aunque la traducción original puede resultar errónea:

You are not mine / And I am not yours / And that’s okay / Please don’t judge me

No eres mío(a) / Y no soy tuyo(a) / No pasa nada / No me juzgues por favor ‘’

De resultar cierta tal aseveración, su entonces letra nos indica que una vez más existe una correlación respecto al tema de pérdida (o ¿desapego?) que se viene tratando en cada canción. Respecto al título, también encontramos cierta asociación: Feral significa algo o alguien que ha dejado o perdido su estatus domesticado y se ha vuelto a un estado silvestre vil más bajo (comúnmente referido con esto más a animales que han escapado de su cautiverio y vuelven a su libre naturaleza salvaje). Esto me hace recordar la popular frase de aquél famoso escritor inglés: ‘’Aquél que hace una bestia de sí mismo se libra del dolor de ser humano’’ – Samuel Johnson.

Figurativamente, Feral es como un gusto adquirido. Nos brinda un sabor familiar a trabajo de la banda previamente ya elaborado pero que, como todos sus buenos platillos, se tiene que ser de nuevo bien digerido. Ahora nos invaden recuerdos auditivos directamente extraídos de su Amnesiac (2001). Técnicamente hablando, Feral parece prima-hermana de Pulk/Pull Revolving Doors o bien podría embonar como una nueva pieza o una extensión más donde incluso se repiten palabras mal articuladas que nos resultan difíciles de entender y más bien parecen balbuceos digitalmente alterados. De nuevo un Déjà vu de sus pasados sonidos.

Con Lotus Flower, las referencias son más que obvias: en la tradición de la India y de gran parte del Asia oriental, a la flor de loto suele atribuírsele simbolismos de pureza y regeneración, de nacimiento y renacimiento y esto viene directamente de su floración, al surgir desde lo profundo de las aguas pantanosas, impecable, esplendorosa y sin manchas abriéndose sobre la superficie de estas.

‘’Así como un loto puro, admirable, no queda mancillado en absoluto por las aguas, yo tampoco estoy mancillado por el mundo’’ (Anguttara Nikaya, 2, 39) – parte del mismo baile que hace Yorke en el video es en coreográfica referencia a esto.

De ahí que en la cultura egipcia el loto con sus pétalos (o rayos) resurge radiante de la turbia obscuridad como símbolo arquetípico del sol, a su vez convirtiéndolo esto en símbolo universal de divinidad, inmortalidad y plenitud espiritual. Las aguas fangosas de las cuales la flor nace, representan ignorancia y el desmoralizador cotidiano, mientras que el largo tallo de la planta simboliza el cordón umbilical que mantiene al hombre atado a sus raíces, recordatorio a su vez, de que todo hombre es capaz de alzarse sobre su naturaleza mas precaria. Esta dualidad se entiende cuando el cantante entona las primeras líneas del estribillo casi al final de la canción:

I dance around the pit / The darkness is beneath

Bailo alrededor de un pozo / La obscuridad está debajo

Comúnmente en las pictografías ancestrales de la India, se muestra al dios creador hindú Brahma, sentado con sus cuatro brazos y cuatro cabezas (atento del espacio y sus ocho direcciones) sobre los pétalos desplegados de una flor de loto. Tantos brazos y cabezas sobre un primer plano sugieren movimiento, ¿De ahí quizá lo representado en el video de este tema por el curioso bailecito ‘’thomyorkero’’?

Otro dato curioso que llama mucho la atención de la canción, el disco y con respecto al lirio acuático de concepto divino es el hecho de que el loto tradicional se representa con ocho pétalos. Para los budistas, la joya del loto (mani padme) representa también el universo. En el centro o botón del loto descansa Buda, justo en medio de la rueda (padma) de ocho radios, principio del trazado de distintos mandalas en correferencia a los cuatro puntos cardinales y sus cuatro direcciones intermedias. Ocho son los principales chakras; ocho los planetas. Los brazos de Vishnu (dios hindú preservador del universo del que desde su ombligo emerge un loto abierto) son ocho. Ocho, número del equilibrio cósmico. El loto por tanto, es también uno de los ocho en número Símbolos Auspiciosos dentro del budismo tibetano. Resulta así algo ingenuo de nuestra parte pensar que después de tanta casualidad sea fortuito el tratarse del octavo álbum de la banda, celebrado con únicamente ocho canciones (de principio) dentro del disco y con un simbolismo tan marcado en el número ocho en el primer sencillo lanzado del mismo.

There’s an empty space inside my heart / where the weeds take root / so now I set you free / I set you free

Hay un vacío en mi corazón / donde la mala hierba se arraiga / por lo tanto ahora te dejo libre / te libero

El personaje de esta Ilíada espiritual clama llevar un espacio vacío en su corazón de donde crece la mala hierba y busca él mismo de alguna manera liberarse para así ambos (él y su alter ego) lentamente abrirse como lotos a la luz, tan sólo guiándose por los sabios consejos obtenidos al escuchar su propio corazón. La creencia de que ‘’todos tenemos un dios y éste yace dentro de nosotros mismos’’ es comúnmente encontrada en varias culturas paganas del mundo.

I will shape myself into your pocket / invisible / do what you want

Me meteré a tu bolsillo / invisible / haré lo que quiera

We will shrink and then be quiet as mice / and while the cat is away / do what we want

Nos encogeremos y en silencio como ratoncito / mientras el gato no esté / haremos lo que queramos

La línea del principio (al igual que su segunda variante) hace referencia quizá a lo que la banda (los sigilosos ratoncillos) desde su anterior trabajo en In Rainbows (2007) viene haciendo, cuando pusieron a cimbrar a las compañías disqueras (el gato) al poner ellos mismos a la venta en línea su disco para que quienes quisieran, pagaran por su descarga al precio que mejor les pareciera, o descargarlo gratis si así deseaban hacerlo.

Slowly we unflur / as lotus flowers

Lentamente nos abrimos / como flores de loto

La apertura de la flor equivale a la evolución anímica en el humano y el despertar de sus capacidades de posibilidades creídas imposibles.

Cause all I want is the moon upon a stick / Just to see what if / Just to see what is

Porque todo lo que quiero es la luna en un palo (fig. ‘’lograr lo imposible’’, ‘’el mundo en las manos’’) / Sólo para ver qué tal / Sólo para ver qué se siente

Aquí el protagonista podría ser el mismo que viene desterrado de su esencia mundana más escasa y banal sugerido en Feral, un pobre diablo con un interés bajo el brazo: abrirse como loto y con todo lo que esto implique, lograr imposibles (como tener la luna en un palo, figurativamente hablando) ‘’sólo para ver que sí puede, sólo para ver qué se siente’’; algo bastante similar a lo que busca lograr, sin éxito, el penoso personaje principal descrito en Lotus (segundo sencillo del disco Up, lanzado en 1998 por sus colegas de R.E.M), quien busca y cree llegar a terminar con sus problemas tras la falsa inmacularidad que obtendrá al comerse un loto.

Sin embargo, casi terminada la canción algo no queda –de momento- claro, en la línea aislada justo antes de la última vuelta al coro, donde menciona:

The bird that’s flown into my room

El ave que ha volando dentro de mi habitación

Una de las mejores canciones del disco con un sonido electro-acuoso de principio que nos queda resonando entre imágenes de burbujas pixeladas en un denso líquido que revientan al llegar a la superficie en la que ahora se extiende un espléndido loto abierto.

La majestuosidad del álbum en un grado un poco más elevado llega con Codex. La canción abre con un aumento gradual en el volumen del sonido de un gemido que podría percibirse como alguien en el acto cayendo (¿o está reproducido en reversa?) y que rápidamente apenas lo notamos se apaga para dar entrada a los primeros acordes del piano. Cuando Radiohead decide ceder todo el peso y protagonismo en presencia al sonido puro del piano, logran obras fúnebres y enigmáticas como ésta. Si Feral es la prima hermana de Pulk/Revolving Doors, Codex es el alma gemela de Pyramid Song (Amnesiac), separadas en tiempo aunque parecieran compartir un mismo espacio:

Sleight of hand / Jump off the end / Into a clear lake / No one around / Just dragonflies / Fantasised / No one gets hurt / You’ve done nothing wrong

Truco de manos / Aviéntate (fig. ‘’Aventúrate ’’, ‘’Anímate’’) / dentro de un lago transparente / sin nadie alrededor / Sólo libélulas / fantaseadas / Nadie resultará herido / no has hecho algo malo

De construcción en su estructura parecida a Pyramid Song (pocas letras, sin coro) y similar a la historia narrada en dicha canción, donde el personaje en primer persona se tira al río infestado de ángeles lastimados ‘’con los ojos morados’’ nadando junto a sus pasadas y futuras amantes y todos terminan yendo al Cielo en una barca de remo, acá la voz pareciera ya estar esperando en algún lugar solitario o imaginario únicamente habitado por fantásticas libélulas, e invita (o incita) a alguien más a lo que bien podría resultar ser un suicidio:

Slide your hand / Jump off the end / The water’s clear / And innocent

Desliza tu mano / Aviéntate (fig. ‘’Aventúrate ’’, ‘’Anímate’’) / El agua es cristalina / e inocente

Codex y Pyramid Song se encuentran en relación en más de un sentido: empezando por sus títulos, ‘’Códice’’ y ‘’La Canción de la Pirámide’’ nos remontan forzosamente a lo sagrado, arcano y místico. Ambas melancólicas, ambas cimentadas sólo en piano y tremendamente emotivas; en ambas también sus historias suceden en el líquido. Mientras que el personaje de la pirámide se ha zambullidlo en el río y ve ángeles, el del códice pareciera estar en el lago sumergido desde donde describe haber libélulas. Las libélulas son insectos que de larvas permanecen en el agua, respirando de ella y ya de adultas al extender sus alas vuelan por el aire, ahora respirable para ellas, hacia tierra. Es debido a su naturaleza y a esa adaptabilidad que muestran tanto en el agua, en la tierra y en el aire, que las libélulas son consideradas en algunos países (Japón, China) como emblemas de júbilo y alegría, mientras que en la demás mayoría son tomadas como símbolo alegórico de transformación, regeneración, resurrección y de vida después de la muerte. En el México prehispánico en el Mural de la Medicina de Tepantitla, Teotihuacán, observamos a diversos personajes que se adornan con las vírgulas de la palabra en cantos y entre tanto bullicio destacan flores donde se posan algunos insectos de los que de entre ellos podemos distinguir claramente lo que en su morfología aparenta ser una libélula. Esta pictografía perteneciente al Tlalocan, nos muestra la felicidad en un jardín florido, alusión a una antigua creencia mesoamericana que se creía así sería la vida en el más allá para los hombres fallecidos por ahogamiento, fulminados por un rayo y/o por hidropesía. Muertes que les hacían ganar directamente el paraíso y la vida eterna. Contrario a esta notable armoniosa convivencia que este milenario mural nos deja, encontramos que al arribo de la civilización Azteca-mexica, a estos insectos se les consideró alter ego de las tzitzimime, aquellos entes maléficos que habitan y vuelan el Segundo Cielo, tan temidos en el pensamiento de los nahoas del último periodo establecido (1325-1521).

Una vez más Radiohead a través de Codex nos impacta con las distintas imágenes de diferentes lecturas que su música estampa, al tiempo que el último acorde al piano de ésta sutil melodía queda resonando en calderón y tal suspensión nos lleva a lo más intrínseco de su significado y definición para transportarnos a otro nivel aún más vibrante y elevado.

El trinar de aves y sonido ambiente de naturaleza con el que Codex en sus últimos segundos nos deja, es la biósfera acústica con la que Give Up The Ghost comienza. Sin embargo este entorno en el que ahora nos encontramos es más bien un estado; un espacio en donde el lugar no existe y existe todo en cuanto la materia deja de ser y estarlo. Poco nos toma el darnos cuenta de que hemos alcanzado el punto más alto del disco.

Una suave voz en plegaria reiterativa es lo primero que escuchamos de melodía:

Don’t haunt me / Don’t hurt me

No me espantes (sig. en aparición fantasmal) / No me lastimes

La repetición secuenciada aparece de nuevo de base central del track, esta vez como el sampleo de la voz de Yorke repetida en loops al infinito, lo que ayuda a crear posteriormente un marco nostálgico de atmósfera espectral en donde cada uno de los sonidos, los bajos, las guitarras, las voces y todas las demás cuerdas palpadas resuenan en ecos pareciendo estar contorneadas por un halo protector.

Gather up the lust and souls / Into your arms / Into your arms / Gather up the pitiful / Into your arms / Into your arms / What seems impossible / Into your arms / Into your arms / I think I have had my fill / Into your arms / Into your arms / I think I should give up the ghost / Into your arms / Into your arms

Recoge los deseos y las almas / En tus brazos / En tus brazos / Recoge a los miserables / En tus brazos / En tus brazos / Lo que parece imposible / En tus brazos / En tus brazos / Creo que ya he tenido suficiente / En tus brazos / En tus brazos / Quizá debería entregar mi alma / En tus brazos / En tus brazos

Tema críptico de apariencia obscura aunque de fuerte contenido espiritual, resume las postrimerías de una afligida entidad con brío de penitencia en lo que a consecuencia pudiera ser un umbral. Una serena composición en guitarra de sólida melodía y de tal economía en su construcción armónica que con sus solo dos acordes principales y sus respectivas variantes melódicas logra crear un escenario fantástico de etéreos decorados vislumbrados.

Considerando sus letras, si se acelerara un poco el compás de la partitura, incrementando la cadencia y se dispusieran al final de cada frase cantada aplausos rítmicos y se sonriera, obtendríamos una canción al más puro estilo góspel, y esto lo digo como cumplido, ya que tampoco encuentro aquí nada en su sonido fortuito: esta especie de alma en pena que ha pasado del placer al pesar, ya ha tenido suficiente cumpliendo sus más egoístas y bajos deseos de una vida indigna, llena de infortunios, desdichas y falsos reflejos (como lo propuesto desde Morning Mr. Magpie, Little by Little, Lotus Flower y Codex), finalmente todo lo presente siempre al rededor de una vida, sin ánimos de juzgar. Es así que esta pieza representa una catarsis en sacramento, un acto de contrición, la purificación a través de un arrepentimiento… ¿Sincero? Eso dejémoslo a consideración del Separador…

Las primeras impresiones de la ágil batería de perfecta nitidez y sincronía en Separator nos devuelven y ubican de nuevo sobre terreno familiar y nos baja de jalón mediante lo que parece ser un estrepitoso y glorioso despertar después de un agobiante sueño; misma batería que no escuchábamos desde que abandonamos el estado material en Lotus Flower y completamente prescindida en las metafísicas Codex y Give Up The Ghost, aquí regresa como una agradable estimulante rítmica en percusión directa al corazón que nos atrapa con su enajenante ejecución casi maquinaria donde una vez más la repetición prolongada es la característica del tema; como si en cada canción simulara ésta la estructura natural del diseño en espiral de una flor. Una composición con muchos espacios dispuestos que al igual como sucede en Give Up the Ghost, se agradece no haber sido llenados. Separator constituye la última canción en flor del árbol figurado en The King of Limbs.

It’s like I’ve fallen out of bed from a long and vivid dream / The sweetest flowers and fruits were hanging from the trees / Falling off a giant bird that’s been carrying me / It’s like I’ve fallen out of bed from a long and weary dream / Just exactly as I remember / every word, every gesture / I’ve my heart in my mouth / Finally I’m free of all the weight I’ve been carrying

Es como si cayera de la cama después de un largo y vivido sueño / Las más dulces flores y frutas cuelgan de los árboles / Cayendo del ave gigante que me cargaba / Es como si cayera de la cama después de un largo y desgastante sueño / Justo exactamente como lo recuerdo / cada palabra, cada gesto / Estoy tremendamente emocionado / Finalmente me libero de todo el peso que he venido cargando

‘’Es como caerse de la cama tras un largo y vívido sueño’’. Entrañable frase con la que arranca esta memorable canción e ilustra esa peculiar y repentina sensación de alerta en caída que te vuelve en consciencia cuando no se está atento y que bien fue descrita en el filme Inception (2010) como ‘’the kick’’ (‘’la patada’’). Tal alusión nos indica que este organismo en un punto perdió rumbo o inconsciente estuvo, probablemente en alguno de los estados quiméricos comprendidos en Lotus Flower, Codex o Give Up the Ghost .

Ya en este punto las flores más dulces brotan los frutos que cuelgan del árbol. Aquí es la luz en todo su esplendor y un natalicio en conmemoración, ¿O es el dar a luz de nuevo como en Bloom? Este track cierra un círculo en urobórica alegoría sobre el inicio – fin – inicio de una vida. El personaje de esta canción parece volver en sí después de un largo letargo. Las analogías de una supuesta caída desde el gran ave que lo venía cargando (ave previamente descrita ‘’volando en su habitación’’ en Lotus Flower), el mostrarse animoso por finalmente haber sido liberado de todo el peso que venía cargando y el hecho de que recuerde detalles, sabores, sensaciones y otras previas vivencias, nos hace suponer que esto representa una reencarnación o el proceso de un renacimiento, ¿O realmente todo este viaje ha sido el resultado de tan solo un largo y desgastante sueño?

And as that woman blows her cover / in the eye of the Beholder / I’m a fish now, out of water / Falling off a giant bird that’s been carrying me / I fell open / I lay under / at the tea parlour / lost your number / I want to step over / and hid back under / If you think this is over then you’re wrong / Wake me up, wake me up

Y tal cual una mujer que se destapa / ante el ojo del espectador / soy un pez fuera del agua / Cayendo del ave gigante que me cargaba / Caí abierto / me acosté debajo / en el salón de té / perdí tu número / quiero sobrepasar esto / y volverme a esconder / Si piensas que esto se ha terminado entonces estás equivocado / Despiértame, despiértame

Este individuo se siente expuesto y se declara de alguna manera delatado y ajeno (o vulnerable e indefenso) al lugar y al ciclo que está sucediendo. A pesar de todo esto, la canción significa un regocijo, un festejo; un heraldo musical celebrando el momento que finalmente ha llegado. El bajeo de marcado paso, juguetón y esporádico similar al de Airbag del Ok Computer, en el que recae, junto con la batería, una vez más todo el peso de la canción, trabaja en perfecto conjunto otorgando una suprema entrada a esa excelsa apertura de guitarra (uno de los más hermosos, oportunos y plenamente justificados sonidos de entrada de guitarra que he escuchado), integrándose con tal sutil naturalidad y brillo en su belleza que cada que la escucho me es imposible el reprimirme al suspirar (no me importa declarar esto, después de afirmarlo espero burlas al respecto). ‘’Pulcritud’’ sería la correcta palabra para esta canción si me pidieran en una sola definirla. Aún más llega a poner la piel de gallina cuando se escucha la sentencia en ironía repetida durante el clímax: ‘’if you think this is over then you’re wrong’’ (si crees que esto se acabó pues te equivocas), idea que llevó a muchos a pensar en una posible continuidad del disco.

El eco de la voz de una mínima fracción de segundo retrasado nos lleva a imaginar que este Ser está siendo contenido dentro de algo (quizá dándole forma, quizá a punto de expulsarlo) y es esa resonante voz en ecolocación pidiendo ser despertado la que despide éste estupendo trabajo en una de las partes más emotivas de la que a mi parecer es la mejor canción del disco así como una de las mejores que Radiohead ha escrito y sin lugar a dudas el mejor tema para cerrar tremendo álbum.

La transición en la creída continuación de este disco se completa con Supercollider. Este tema sacado vía website a la par con The Butcher a meses después de la salida de The King of Limbs, sorprende que embona perfecto con el tema y los puntos suspendidos dejados en Separator.

Supercollider / Test in a moment / particles scatter / coming up from the soup / swimming upstream / before the heavens crack open / thin pixilation / coming up from the dust / In a blue light / In a green light / In a half life / In an arc light / I’m a pulse wave / hot-stepping / I put the shadows back into the boxes / I am open / I am welcome / for a fraction / of a second / I have jettisoned my illusions / I have dislodged my depression / I see an angel hanging over the balcony

Super colisionador / La prueba ya viene / las partículas se dispersarán / saliendo de la sopa / Nadando en contraflujo ascendente / antes de que el cielo se desquebraje / Un fino pixelado / saliendo del polvo / En una luz azul / En una luz verde / En semidesintegración / En una lámpara de arco / Soy una onda pulsátil / el calor incrementando / Meto las sombras de nuevo en las cajas / Estoy abierto / soy bienvenido / por una fracción / de segundo / He desechado mis ilusiones / He desalojado mi depresión / Veo ángeles asomándose por del balcón

Un Super colisionador es un acelerador de partículas que trabaja a energías muy elevadas y que pretende crear la material inicial del universo. La canción describe los procesos iniciales de una prueba. Esta yuxtaposición de imágenes descritas en las letras en innegable correlación con el contenido entero del álbum me trae a la mente la imagen del la máquina, el planeta, el universo y junto un embrión renacido como hijo de las estrellas, de 2001: A Space odyssey (1968). Encontramos presentes las sombras vueltas a guardar que en Little by Little habían escapado de la caja desatando el caos, conflicto medular del disco. Dicho acto de espabilar todo resto sombrío lleva a este organismo en transformación a desechar todo su pesado pasado sin esperar todo lo que pueda venir a cambio, dejando en claro que alguien que nada teme tiene nada que perder.

Musicalmente la canción es un continuo palpitar. No presenta compleja estructura ni es circular; esta vez cuenta una progresión constante, creciente y lineal, entre intervalos de teclados, efectos en guitarra, finas figuras melódicas en bajos y batería con ritmos marcados. Supercollider es la cereza en este pastel. El retoño del ramaje del arbolito que nos llega fuera de la edición final del disco.

Todo lo edificado hasta el momento se tambalea con la llegada de The Butcher, la mitad amarga de este tándem presentado:

Beauty will destroy your mind / spare the gory details / give them gift wrapped / for the man with everything / Though I lived a lonely life / I was confused / A butcher / I feel nothing / As it courses up my arms / in position of the worms / up, up through my heart / and to my brain / I’m a big slab of basic combination / cut out chopped liver on the block / My heart’s still pumping

La belleza destruirá tu mente / ahórrate de los detalles sangrientos / envuélvelos como regalo / para el hombre que lo tiene todo / Aunque he llevado una vida solitaria / me confundí / Un carnicero / No siento nada / Mientras sube por mis brazos / como gusanos / subiendo hacia mi corazón / y a mi cerebro / Soy un pedazote de una mezcla simple / lo que resta del corte de un hígado picado (fig. lo menos importante; el sobrante) sobre la tabla de picar / Mi corazón aún late

Pienso en The Butcher como el único si a caso fallo dentro de la cosmogonía de The King of Limbs y no porque sea una mala canción sino porque creo nunca encuentra su lugar en este universo y siento aun más que resulta una mala elección el escogerla como cierre para la culminación del concepto manejado en este trabajo, continuado con éxito por su antecesora Supercollider. Por el hecho de que esta canción nos llega también como un plus fuera de la edición original del disco, no sé bien cómo tomarla. Tal vez hubiera funcionado mejor el haberla situado, de haberla incluido como track ‘’oficial’’ dentro de The King of Limbs, en algún lugar entre Morning Mr. Magpie, Little by Little y Feral, desde donde cumpliera mejor su función temática – sonora – lineal llevada en el álbum. Como canción aislada funciona creando un ambiente hostil sugerido en gran parte por lo perverso de las letras, los lamentos en cantos, la ejecución en glockenspiel, el bajo timbre de los órganos, los demás sonsonetes fúnebres y una rítmica construida a base de capas de percusión haciéndonos sentir acechados en la casa embrujada de un espeluznante carnicero.

Lo que viene a salvar el proyecto es la preciosísima canción Staircase, que apareció como video dentro del portal oficial de la banda, a dos meses de haber lanzado Supercollider/The Butcher. Esta grabación fue en promoción a su estancia durante el programa From The Basement, producido por Nigel Goodrich (ingeniero y productor de la mayoría de los discos de Radiohead) en donde tocarían todos los temas de The King of Limbs y serían grabados en vivo. Aparece acompañándolos un segundo baterista, Clive Deamer (Portishead) tocando su instrumento en digital mientras Phil Selway hace lo propio en su análogo.

A walk down the staircase / Magnetic pull / Back to the other place / that I cannot go / I’m sending a chopper / to steal you away / The pot is full / let me take control / The pot is full / of secrets to be told / I have always / And always will

Descender por las escaleras / Atracción magnética / De vuelta al otro lugar / al que no puedo ir / Mandaré un helicóptero / para que te saque de ahí / La olla está llena / déjame tomar control / La olla está repleta / de secretos a ser contados / Siempre he sido / Y siempre seré

Literalmente: un descenso de regreso al planeta Guerra; al lugar de las amenazas y contingencias: La Tierra. La línea con respecto al helicóptero nos remonta una vez más a los tiempos del Ok Computer y específicamente a su video de Paranoid Android, en donde un ángel baja a la Tierra en un helicóptero y rescata al personaje principal antes de ser asesinado, uno de los tantos peligros característicos de la violentada sociedad en este planeta. La salvación aquí una vez más llega desde el Cielo. El protagónico instrumental recae sobre el desempeño de Colin Greenwood con su bajo latente pero aquí ya no esporádico sino omnipresente en compañía de notas sostenidas, acordes en sintetizador, eventuales arpegios en guitarra y doble batería acompasada, lo que adereza esta dulzura en la que sobresalen las texturas y los recuerdos sonoros en añoranza a décadas pasadas.

Sin más que decir por el momento y resumiendo, culmino mi escrito diciendo:

La belleza de The King of Limbs radica en su constitución minimalista contraria a la euforia desatada en Pablo Honey (1993) y The bends (1995) o contenida en Ok Computer y Kid A. Aquí se alejan del rock tanto como pueden sin dejar cabida a las salvajes guitarras y sus complejas armonías pero no porque no pudieran, sino porque que el proyecto no lo requería. Muchos pensarán que es un flojo trabajo en guitarras por parte de Ed O’Brien y Jonny Greenwood comparando con sus creaciones previas, sin considerar que lo que aquí logran es parte del hecho de lo que implica el expandir las fronteras de lo que significa ser un buen guitarrista: Ser un buen músico. Cada sonido tiene su estancia justificada al momento de la composición, enfocándose más en las rítmicas de las canciones y el cargado simbolismo de las letras en éstas, logrando así entregar un trabajo en apariencia modesto y sin mayor protagonismo que el de su sonido mismo y se reservan el derecho de saturación, misma que para muchos es sinónimo de ‘’virtuosismo’’ siendo quizá esa la principal razón por la que tantos han reprochado contra este disco, que salta del terreno a lo etéreo y profundiza; ¿Aburrida pretensión o genialidad absoluta? Quizá no una ni la otra, pero me niego a que de mí salga un término medio para esta sutil gran obra. Digamos que me gusta pensar que es su mayor logro artístico en un universo paralelo en donde no exista su Ok Computer y Kid A de por medio.

Una entrega de grandes proporciones creada a partir de pequeñas sutilezas que nos queda impregnada en la cabeza como sólo lo logran las llamadas ‘’Obras Maestras’’.

Libros de consulta:
Chevalier, Jean DICCIONARIO DE LOS SÍMBOLOS ed. Herder, 2007.
Tressider, Jack DICCIONARIO DE LOS SÍMBOLOS ed. Tomo, 2003.
Wilkinson, Katrhyn SIGNS & SYMBOLS: AN ILLUSTRATED GUIDE TO THEIR ORIGINS AND MEANINGS ed. DK, 2008.
Gonzalez Torres, Yolotl DICCIONARIO DE MITOLOGÍA Y RELIGIÓN DE MESOAMÉRICA ed. Larousse, 2000.