The Irishman ★★★★

Desde luego una película que hay que ver antes de las 9 pm... menos mal que tengo el sueño cambiado y he podido disfrutar sin luchar por dormirme de 3 horas y media de puro arte.

No diría que es una película hecha para el disfrute de las masas...y menos mal.

Cuando se habla de buen cine se habla de este tipo de obras, obras maestras que se cocinan a fuego lento y dejan buen sabor de boca. Díficil destacar algo por encima del resto cuando tenemos en pantalla a un trío de actores que parece que están hechos para compartir pantalla, disfrutan y te hacen disfrutar. La magia está en el carisma de Al Pacino, la suavidad de De Niro y la sutileza de Pesci... hilados finamente por un sastre de talla como Scorsese que deja claro que la narrativa es un arte al alcance de pocos. Difícil explicar como una película de 3 horas y media te mantiene sin pedir la hora frente a la pantalla tirando de poca acción y usando el meta-crimen: el marco criminal de la película está tan bien encuadrado que no se necesitan ver 4 tiros cada 10 minutos.

En cuanto al contenido, una narración exquisita acompañada de una producción que también hila muy fino los cambios espacio-temporales. Planos y estética que acompañan a la perfección el carácter atemporal de los temas tratados (ciclo vital, familia, amistades, traiciones, negocios...).

La construcción de los vínculos familiares en paralelo a los vínculos de amistades y negocios dejan mensajes interesantes. Me quedo con las consecuencias indeseadas de nuestras acciones, los aciertos (dedicarse de lleno a la mafia para sostener a la familia), a veces, pueden resultar en errores (en el fondo todo es por el ego y disfrute de uno mismo, como le pasó a Heisenberg) y ya será demasiado tarde para arreglarlos. Lo único que permanecerá intacto hasta la muerte es el individuo, condenado a vivir en compañía y morir en soledad.

Por último, perfecta culminación de carrera en primera línea para los 3 actores. La construcción de la narrativa se puede leer en términos metáforicos como un recorrido por el nacimiento de los personajes referencia en el cine de gangsters y su inevitable último acto. Huele a despedida, pero qué despedida.