Sonatine ★★★½

Al menos dos tercios del metraje de "Sonatine" son dedicados a un grupo de Yakuzas esperando órdenes en una solitaria playa de Okinawa y que hacen de todo para pasar el aburrimiento: Pescar, jugar con un frisbee, practicar sumo y hasta danzas tradicionales...

... y es excelente.

Este no es un film de acción o un drama criminal como cabe esperar de este tipo de películas. Es una historia mucho mas lenta y existencial y aunque no se aleja de mostrar la sangre y la crudeza cuando es necesario su principal objetivo es hacernos entender lo que pasa por la cabeza de un hombre que está harto del tipo de vida que lleva y la inevitable tragedia a la que se dirige.

También es una excelente muestra del enorme talento de Takeshi Kitano detrás de la cámara (y en menor medida enfrente de ella) y admirar su capacidad de presentarnos situaciones tan extremas como un tiroteo en un pequeñísimo bar o una tarde de relajación jugando en la playa.