Small Town Crime ★★½

This review may contain spoilers. I can handle the truth.

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Agradable muestra de buen cine negro contemporáneo, Small Town Crimen exhibe un amplio catálogo de muchas de aquellas marcas de identidad de un género que ha reverdecido en los últimos años, con una fuerza súbita y sorprendente, principalmente en producciones de bajo presupuesto. El timón del relato es llevado por Mike Kendall, un temperamental ex-policia retirado por sanción del cuerpo tras un episodio de negligencia por alcoholismo, el cual encuentra en una olvidada cuneta el cadáver de una joven, un extraño episodio sobre el que centrará todos sus esfuerzos para desenmarañar su origen y la causa de la violenta muerte, realizando una peligrosa investigación paralela a las pesquisas de sus ex-compañeros.

Lógicamente, tras este planteamiento se desarrolla una oscura historia de traición y violencia donde poco es lo que parece, en la que se mezclan hilos conductores tan diversos como el futuro desmoralizador, el hastío juvenil en la América profunda de las oportunidades olvidadas, la trata de blancas como negocio y recurso y, como no, la vertebración del poder sin conciencia del dios dólar en todo esa cuestión. Tugurios, desorden, suciedad, armas y gasolina hacen de pasta de enganche omnipresente durante todo el metraje, a lo largo del cual desfilan un buen número de gente sin escrúpulos ni moral, así como bondadosos damnificados colaterales.

La ansiada redención del protagonista Mike Kendall, la búsqueda de una nueva identidad que lo encauce hacia un incierto destino de objetivos tangibles acabará de este modo incompleta, como marcan los parámetros habituales del género. La justicia concluye de manera insatisfactoria, con aliados inesperados y un tanto forzados en algunos giros poco verosímiles de este relato, el cual en conjunto si puede acreditarse como correcto y satisfactorio, ayudado por la concreta y concisa duración del metraje, así como también por un montaje sin grandes concesiones, estricto y algo convencional.

De fotografía oscura y una dirección novel algo obtusa, Small Town Crime es un entretenido filme que permanece algo más en la memoria debido al magnetismo y el agarre interpretativo de un notable John Hawkes, en un rol que le viene como anillo al dedo, y unas actuaciones breves pero igualmente poderosas de Octavia Spencer y Robert Forster, actuaciones que sustituyen la escasa vitalidad de un guion sin apenas aristas, una historia que saciara el estómago de todos los amentes del género pero no deleitara en ningún caso sus paladares. No obstante, en su valentía y modestia acaba mostrando todos sus triunfos, recogiendo unos réditos que por ahora podemos considerarlos proporcionados.