Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera

El epítome de la caspa y el humor para marujas aburridas adictas al mando a distancia, lo que a nadie nos hacía gracia salvo cuando nos poníamos a hacer el subnormal imitándolo, el icono de la telemierda castiza por antonomasia, ponderado ahora, tras su muerte, como si se tratase de un Dios del humor o un fenómeno sociológico (sólo en España, claro). Lo que me recuerda que la calidad en el humor castizo, desde Forges hasta Faemino y Cansado, será siempre underground en proporción. Lo que me recuerda que ahora lo que importa es exigir tu minuto de gloria diario en las redes sociales o en los titulares. ¡Y Viva el Humor!